Representativo estudio demuestra que el microcrédito sí reduce la pobreza


La Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (ASOMIF), en conjunto con el Consejo Coordinador de Wisconsin con Nicaragua (WCCN, por sus siglas en inglés) y la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG), presentó el 27 de septiembre el libro El impacto social de las microfinanzas en Nicaragua, el primer estudio representativo a escala nacional sobre este tema.

Estuvieron presentes el Lic. Armando García Campos, Presidente de ASOMIF; el Lic. Alfredo Alaniz, Director Ejecutivo de ASOMIF; el Lic. Carlos Arena, Director Ejecutivo del WCCN; el Dr. Francisco Rafael Barquero, representante del WCCN; el profesor Soren Haugen, de Ripon College, EE.UU., y la Licda. Sonia Agurto, Directora Ejecutiva de FIDEG. Todas estas entidades contribuyeron a la elaboración y publicación del estudio.

El libro combina, de manera original y metodológicamente rigurosa, el análisis de dos muestras estadísticas. La primera es una muestra longitudinal que permitió comparar la situación de 260 prestatarios, entrevistados en dos fechas diferentes: 2002 y 2006. El estudio en cuestión está concebido como un seguimiento a uno anterior llevado a cabo por WCCN y FIDEG en el año 2002, para el cual fueron entrevistados 560 prestatarios de seis organizaciones microfinancieras que en ese momento recibían fondos reembolsables de WCCN.

La segunda muestra es de cobertura nacional, para la cual fueron entrevistados 826 prestatarios de 9 instituciones microfinancieras afiliadas a ASOMIF. Los usuarios fueron seleccionados con verdadero rigor científico por medio de un muestreo aleatorio de dos etapas, usando el software estadístico SPSS Muestras Complejas. Para la realización de este estudio se encuestó a un total a 1,086 clientes de microfinancieras.

Innegable impacto positivo

El Dr. Alfredo Alaniz, Director Ejecutivo de ASOMIF, recordó que “la idea de realizar este estudio surgió hace aproximadamente 4 años y medio, luego de que el WCCN realizara una investigación titulada El impacto social del microcrédito en Nicaragua: percepciones de prestatarios y prestatarias de siete microfinancieras. Aquel análisis se concentró en el sector urbano, así que ASOMIF, en coordinación con el WCCN, decidió ampliarlo al campo, de manera que el reciente estudio tiene dos componentes, urbano y rural”.

“Lo que suele ser objeto de estudio en las industrias financieras son más que todo sus resultados económicos y financieros. Poco se solicitaba a las instituciones rendir cuentas sobre los aspectos sociales de sus actividades. Sin embargo, es fundamental saber hasta qué punto los microcréditos están beneficiando a las familias más pobres y de qué manera estamos impactando en la vida de la gente. Por eso ASOMIF actualmente está desarrollando, con apoyo del organismo internacional Catholic Relief Service (CRS) y de la Fundación Ford, un sistema de gestión del desempeño social”.

El impacto social de las microfinanzas en Nicaragua, destacó Alaniz, refleja que “existe una percepción positiva de los cambios que el acceso al crédito ha producido en los negocios y las vidas de los usuarios”. “Más del 80% dijeron que el crédito ha llegado a cambiar sus negocios, permitiéndoles tener más existencias y diversificar los productos que comercializan. Este impacto positivo se ve reflejado en una mejoría de las condiciones de vida de sus familias y en una mayor estabilidad económica. El impacto más importante se percibe en la situación de los niños, quienes en su mayoría han podido mejorar sus condiciones de vida y su acceso a la educación”.

También se percibe el impacto en la generación del empleo: “Vemos que las empresas que en el 2002 contaban con dos o tres empleados ahora tienen 4, 6 o hasta 7. El estudio refleja que gracias al microcrédito ha habido una disminución de la pobreza. En el año 2006 los prestatarios entrevistados en la muestra manifestaron que son menos pobres que en el año 2002”, proclamó Alaniz.

Contrapartes internacionales apoyan a microfinancieras más eficientes

Informó que en su mayor parte los fondos de las microfinancieras provienen de líneas de créditos comerciales del exterior. “De los 200 millones de dólares que tenemos en cartera, aproximadamente 170 millones son préstamos del exterior, generalmente de corto y mediano plazo; hay líneas de créditos de dos, tres y en algunos casos hasta de cinco años”.

¿Qué requisitos deben cumplir las microfinancieras para ser sujetos de créditos internacionales?

Tienen que demostrar una trayectoria de eficiencia, crecimiento, sostenibilidad y excelencia.

¿Cuál es su opinión sobre la actual situación económica del país?

Las microfinanzas atienden principalmente a pequeños productores y empresarios que ofrecen bienes básicos de consumo popular. La gente sigue produciendo, comprando y pagando. La situación está estable; no hemos sentido ninguna manifestación negativa, como, por ejemplo, el incremento de la morosidad.

El reto y la responsabilidad

El Lic. Carlos Arena, Director Ejecutivo del WCCN, dijo que El impacto social de las microfinanzas en Nicaragua “sale a la luz en una coyuntura decisiva para el financiamiento a pequeños productores y comerciantes del campo y la ciudad en Nicaragua”.

“Las personas que tienen en sus manos la responsabilidad política de decidir sobre el futuro del financiamiento a dichos sectores no pueden echar por la borda dieciséis años de experiencia de esta industria”, recalcó Arena.

“El reto es claro: o tomamos en serio a las microfinanzas y desarrollamos su enorme potencial, o condenamos al país a no salir de la pobreza. Así de dramática es la tarea que tienen entre manos los legisladores y gobernantes nicaragüenses. No dudamos que la sensatez terminará por imponerse y que este estudio contribuirá a madurar el entendimiento sobre el rol fundamental de las microfinanzas en la vida de cientos de miles de familias nicaragüenses, razón de ser de nuestro trabajo”.

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