Si queremos hablar sobre la historia del estilismo, tendríamos que remontarnos a la antigüedad. El Papiro Ebers, un tratado médico redactado en el Antiguo Egipto alrededor de 1500 años antes de nuestra era, ya contiene recetas relativas al cuido del cabello.
Entre otras indicaciones, aparece el consejo para combatir la calvicie: mezclar las grasas de león, hipopótamo, cocodrilo, gato, serpiente e ibis y aplicar la pomada resultante tremendamente antiecológica y por demás inútil para hacer crecer el pelo en la cabeza.
Según la mitología, fue nada menos que Isis, una de las principales deidades del panteón egipcio, quien enseñó a sus sacerdotisas a trenzar sus cabellos. La realeza contaba con peluqueros y barberos que cuidaban tanto de su pelo natural como de las pelucas. Mujeres y varones se ponían a diario en manos de los peluqueros, barberos y manicuristas.
Un eclecticismo muy libre
Hicimos esta introducción histórica solo para recalcar la importancia que nuestro cabello tiene para nuestra imagen general. Para conocer las tendencias de la moda en los arreglos del cabello, buscamos al estilista Ossiel Herrera, para quien cortar el pelo “es un ejercicio de meditación profunda, requiere de alta concentración para establecer una conexión con la clienta”.
Explica que el éxito que él ha tenido en su profesión se debe a que trabaja “tomando en cuenta el tipo de cabello y las características faciales de la persona. Podría decirse que somos unos ‘escultores’ de las cabelleras”.
Ossiel Herrera asegura que su oficio “es un arte que evoluciona día a día, hay momentos de creación, de experimentación en personas con espíritu joven, que quieren hacer resaltar su optimismo y sentirse a gusto consigo mismas. El cabello tiene sus secretos, y de su buen estado depende en buena parte la primera imagen que ofrece cualquier persona. En base a estos conceptos trabajamos para que las mujeres mantengan su salud y su estilo”.
Recordó el estilista que la fibra capilar vulgarmente cabello o pelo- es la parte más visible, igualmente la más sensible a las agresiones de los agentes externos. “El cabello necesita hidratación y nutrición para que tenga un aspecto sano y bonito”, resaltó.
Hizo ver que con el paso del tiempo y las agresiones externas, el pelo pierde densidad y vigor. “Pero no deben afligirse, para esos cabellos apagados y difíciles de peinar existen tratamientos que permiten darle un nuevo volumen, nueva vida”.
En cuanto a las tendencias más recientes de la moda, en Nicaragua predominan los cortes de cabellos embombados con soltura, al estilo de los años 60, con movimiento de los 80 pero con una retroalimentación de mezclas y fusiones. También están a la moda las pavas, los flecos, las iluminaciones combinadas con base de colores de tinte: “La chica que no ande así, no está en onda”, aseveró el experto.
Entre los colores de cabello, el rubio con mechas platinadas es una de las opciones para las mujeres de piel blanca. Para las morenas es aconsejable usar bases de tonalidad marrón, bronce o caoba.
Sobre el maquillaje afirmó que se está usando más marcado que antes, pero difuminado: “Colores atrevidos, profundos, el negro en los ojos, el bronce y el rosa en los labios”. Expresó que los fabricantes de cosméticos apuestan a la fusión de fórmulas protectoras y colores llamativos. “La magia del maquillaje produce bocas sensuales, con tonalidades para todos los gustos. Labios a la moda, jugosos y muy nutridos”.
Varones a la moda
Anteriormente muchos varones parecían ignorar la moda y algunos hasta creían que cuidar su apariencia no era propio de su sexo. Ahora las cosas han cambiado, y cada vez más hombres se interesan en lucir elegantes. Herrera comentó que hace unos 12 años sus clientes masculinos solo les pedían cortes de cabellos a lo militar o el famoso hongo y ahora solicitan diseños más sofisticados, teniendo como referencia a famosos artistas o jugadores de fútbol o béisbol.
Ossiel explicó que las tendencias en el maquillaje, la ropa y los peinados las marcan las casas de moda y quienes usan primero estas innovaciones son las artistas y las modelos. Después las nuevas corrientes se proyectan hacia un público amplio a través de la televisión, cine y revistas, entre otras fuentes.
Recordó aquella expresión de Cecil B. De Mille, famoso director de cine en la época de oro de Hollywood, quien decía: “Quiero ropas que hagan soñar al público. No deseo que en mis películas aparezcan vestidos que uno podría encontrar en una tienda”. Como quien dice, que buena parte de la magia podía apreciarse en el vestuario y el maquillaje de las estrellas.
Greta Garbo, una de las diosas de la pantalla, es de las que creía que su diseñador no sólo elaboraban trajes acorde con el espíritu del personaje, sino que junto con el maquillista tenían una buena contribución en la creación del mito, del aura de estrella. Igual pensaban Rita Hayworth, Grace Kelly, Audrey Hepburn, quienes dejaron una profunda huella de belleza en la humanidad.
No basta con imitar
A veces se cree que para verse bien es suficiente imitar el loock de algún personaje famoso. Es un craso error porque lo apropiado para una persona puede resultar desastroso para otra. Es necesario encontrar su propio estilo, tomando en cuenta las características individuales.
Herrera insistió en que para escoger la forma de peinarse o maquillarse lo más adecuado es escuchar primero los consejos de un estilista, que son totalmente gratuitos, y no tratar de seguir las tendencias de la moda ciegamente sino escogiendo la modalidad que más se acomoda al tipo de rostro, la textura del cabello, el color de la piel e incluso al medio en que cada quien se desenvuelve. Únicamente así podremos aprovechar de la mejor manera nuestro potencial.
Salud es belleza
Ossiel Herrera explicó que tanto la piel de una persona como su cabello ponen en evidencia su estado de salud y su situación emocional. El estrés, las intervenciones quirúrgicas, el consumo de alcohol, el fumado, las enfermedades en general, el cansancio, el embarazo, las menstruaciones, los fármacos ingeridos en forma habitual en especial los anticoagulantes, la hormona tiroidea, los antirreumáticos y los antimicóticos, así como el exceso de aplicaciones de sustancias químicas sobre el pelo como tinturas, decolorantes, lociones para permanente o para el alisado químico, productos inadecuados para la higiene, o una higiene deficiente, son factores que tienden a perjudicar el cabello. Entonces, se presentan síntomas como la sequedad, exceso de grasa, dificultad para desenredarse, caída excesiva, falta de brillo, puntas abiertas o florecidas.
“Seguir una dieta equilibrada es siempre la base de la buena salud, y los oligoelementos o sea, aquellos elementos químicos que se encuentran en los seres vivos en cantidades muy pequeñas pero son necesarios para un funcionamiento adecuado del organismo son indispensables para una dieta orgánica y estéticamente adecuada”.
“Entre los oligoelementos se encuentran, por ejemplo, cromo, cobalto, cobre, níquel, manganeso, molibdeno, selenio, vanadio, yodo. Algunos de ellos desempeñan un papel fundamental en la formación del pelo. Se ingieren con los vegetales, las verduras, las legumbres y los complejos vitamínicos”.

