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| Francis Roudière. | ||
Su pasión por la fotografía que data desde sus años de colegio y su cariño por El Salvador y su gente, lo trajo el 12 de abril a Nicaragua para presentar su exposición fotográfica Mirando desde afuera, la cual consta de una colección de 76 imágenes en blanco y negro que reflejan la cultura y cotidianidad de la patria de Roque Dalton.
Roudière, nacido el 24 de julio de 1946, es diplomático de carrera, iniciando en 1974 y desde el 2004 funge como embajador de Francia en El Salvador. Es graduado en Derecho y en Geografía e Historia.
Las fotos, captadas con sus fieles cámaras una Nikon FE de finales de los 70 y una Rolleiflex 6x6 de 1956 son fruto de un trabajo de 3 años. La exposición es apenas una pequeña muestra de centenares de imágenes que tomó durante su estadía en El Salvador. Él mismo reveló las películas en blanco y negro Kodak Tri X y Ilford HP5+ e hizo las ampliaciones en papel fotográfico para crear una visión personal del país.
Hay más personas que paisajes
La serie, según comentó Roudière, refleja la vida cotidiana. “Es la visión que tiene un extranjero de un país como El Salvador, por ello la he intitulado Mirando desde afuera. por supuesto con mucho respeto y cariño. Recorrer El Salvador con mis fieles cámaras al hombro me ha permitido conocer el país. En las fotos hay más personas que paisajes, pues considero que un país es su gente”.
Roudière destaca que la exposición fue presentada el año pasado en El Salvador y después de estar 15 días en Nicaragua será presentada en Costa Rica y Honduras. “En estas seguramente van a ver cosas que les parecerán familiares, porque también se pueden encontrar aquí. Hay fotos que fueron tomadas del otro lado del Golfo de Fonseca, en el departamento y puerto La Unión, la playa El Tamarindo, muy cercano a Nicaragua... Estas escenas cotidianas perdurarán, porque la foto es como el buen vino: mientras más envejece, mejor. Acaba por ser un testimonio de una época”.
¿Cómo surgió su pasión por la fotografía?
En mis años de colegio y de universidad. Siempre me encantó el hecho de poder observar la realidad y hacer perdurar la misma a través del tiempo. Primeramente comencé tomando fotos a mi familia, a mis amigos, hasta participar en la dirección de fotoclubes universitarias y exposiciones colectivas hasta que la misma se convirtió para mí en una afición.
¿Se podría decir que en sus fotos predomina la pobreza
Yo diría que no es la pobreza. La mayor parte de los habitantes de El Salvador son personas humildes. A mí no me interesaba tomar fotos de los centros comerciales y de los Mercedes Benz, porque eso se puede ver en Europa y porque la opulencia siepre es la realidad de unos pocos. La realidad general es esta.
Pero al ver estas imágenes uno se da cuenta de que estas personas no están tristes, la mayoría se divierte, se ríe... Creo que ríen mucho más que los ricos.
“Uno va a lo esencial”
¿Por qué le gustan las fotos en blanco y negro?
Yo hago fotos a color, pero pienso que con el blanco y negro uno va a lo esencial y hay más dramatismo. En mi opinión, el color distrae.
¿Cuál de las fotos considera la más lograda?
Aquella donde hay 3 grupos, compuestos por una mujer, un niño y un hombre, y donde las miradas de ellos se cruzan. Me gusta porque en la imagen hay un detalle bien bonito, la luz va de la claridad hacia lo oscuro. Es una foto que llena el marco.
Otra que me gusta mucho es la de una anciana, cansada, pobre, concentrada en su trajín. Y la acompaña una linda cotorrita.
¿Qué género fotográfico le atrae más?
Prefiero aquellas fotos en donde hay una historia porque dentro de 30 ó 300 años, lo busque uno o no, servirá de testimonio del tiempo.
¿Cuál de las fotografías de esta colección le ha costado más tomar?
Todas han costado más o menos igual. Pero en algunas he disparado el flash en un cuarto de segundo, por instinto. Ocurrió así, por ejemplo, con la foto de una mujer que está cargando un comal lleno de masa para tortillas... Y para otras tuve que esperar 5 ó 10 minutos hasta que pasara algo interesante.
Retratos personalizados
¿Usted conoció al célebre fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson (1908-2004)?
No tuve el gusto. Pero conozco sus obras y tengo muchos libros suyos. En febrero del 2006 envié desde El Salvador a Nicaragua con la fotógrafa estadounidense Susan Meiselas una colección de 30 fotos de Cartier Bresson que fueron tomadas en México en los años 30. Con eso organizaron una exposición titulada Henri Cartier-Bresson: Cuadernos Mexicanos 1934-1964, tengo entendido fue todo un éxito.
¿Cuál es el mejor ángulo para tomar una foto?
Depende de la foto. Esto hay que apreciarlo al instante.
¿El fotógrafo puede transmitir sus estados de ánimo mediante su obra?
Por supuesto. La fotografía para mí es como un retrato de una cierta realidad, y esta no la vemos todos de la misma manera, porque la cultura nos hace ver las cosas de una manera diferente. Probablemente un salvadoreño no habría tomado la misma foto que yo, o quizás la habría tomado de una manera muy distinta. Una foto nos permite ver esa realidad captada y también nos permite conocer y aprender de quien la ha tomado.
Observar, organizar, esperar
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| Francis Roudière en su exposición fotográfica. | ||
En primer lugar, la capacidad de observación, que debe de tener también un diplomático, pues tiene que observar y estudiar el país donde está destinado. En mi caso particular, la fotografía me ayudó a observar mejor El Salvador, para conocer a su gente, su cultura.
Pero la observación no es lo todo, hay que comprender que la foto es una imagen y que a esta hay que saber organizarla como se organiza una pintura o un dibujo. También es necesario estudiar y dominar la técnica: la toma, el positivado, las ampliaciones...
Como decía Cartier-Bresson, para lograr una buena foto hay que esperar el momento decisivo. Y eso se aprende viendo fotos, visitando muchos museos y exposiciones.
¿Ha tomado fotografías en nuestro país?
He venido dos veces a Nicaragua; la primera fue en febrero del 2006 para presentar la exposición fotográfica de Henri Cartier-Bresson. Me hice acompañar de mis fieles cámaras y tuve la oportunidad de hacer muy lindas fotografías en Masaya y Granada. Tomé no únicamente fotos de los lugares turísticos, sino de la gente. Espero volver a tomar más fotos ahora que vine a presentar mi propia exposición.



